Transformamos datos eléctricos que hoy nadie ve en decisiones eficientes y sustentables. Ayudamos a pagar menos entendiendo dónde, cuándo y cómo se consume: optimizamos la climatización y los procesos críticos para reducir costos y emisiones con datos medidos, no con estimaciones.
Somos una empresa chilena de ingeniería y analítica de datos nacida en Requínoa, Región de O'Higgins, dedicada a la gestión independiente de la energía. Trabajamos para empresas, centros educacionales, clínicas, comercios e industrias que quieren tomar el control de sus costos eléctricos. Instalamos equipos de medición en sus propios tableros, medimos el consumo por circuito en tiempo real y revisamos cada cobro contra la regulación vigente.
No vendemos energía, no representamos a ninguna distribuidora y no vendemos ni instalamos plantas solares. Nuestro compromiso es la optimización técnica, económica y ambiental de cada recinto.
Gran parte de lo que sube la cuenta eléctrica no viene solo de las alzas de tarifa: también viene de cómo se opera. En WAAT entregamos visibilidad en tiempo real para corregir esos hábitos antes de que el cobro quede consolidado.
Equipos mal regulados o encendidos de más, que trabajan sin que nadie lo note.
Equipos que parten al mismo tiempo y marcan un peak de potencia en horas punta.
Cargas que siguen funcionando de noche, en fines de semana o con el recinto cerrado.
Una potencia o una opción tarifaria contratada que no corresponde al uso real.
La eficiencia no está en apagar equipos a ciegas, sino en gestionar la demanda con datos medidos y trazables.
WAAT nació en un laboratorio tecnológico propio en Requínoa, Región de O'Higgins, alimentado con energía solar. Desde noviembre de 2024 probamos y validamos ahí, en condiciones reales, equipos de medición, algoritmos de detección temprana y la comparación de cada cuenta con la curva de consumo medida.
Al analizar después cuentas de centros educacionales, centros de salud, comercios y empresas agroindustriales de la zona central, encontramos la misma brecha: las organizaciones pagan cuentas complejas que llegan con un mes de desfase, sin poder revisarlas. Desarrollamos nuestra propia tecnología para cerrar esa brecha, desde las regiones hacia todo el país.
Detrás de WAAT trabaja un equipo que da tranquilidad técnica, operativa y regulatoria.
Diseña cómo y dónde se mide en cada tablero, con medición no invasiva, y asegura que los datos lleguen completos y protegidos.
Modelos propios que convierten millones de lecturas en alertas de sobreconsumo, control de la demanda máxima y proyección de la cuenta al cierre del mes.
Especialistas en normativa eléctrica chilena (Ley General de Servicios Eléctricos, normativa de la SEC y decretos tarifarios) que revisan contratos de suministro y apoyan a la organización para presentar reclamos ante la distribuidora cuando la facturación no se ajusta a la norma.
Entregamos a empresas e instituciones el control técnico, económico y normativo de su suministro eléctrico. Medimos en sus tableros y, con analítica propia, detectamos los hábitos de consumo que encarecen la cuenta, eliminamos sobrecostos evitables, revisamos cada cobro de la distribuidora y acompañamos proyectos de eficiencia que se financian con el propio ahorro. Lo hacemos con independencia: no vendemos energía ni plantas solares.
Ser la referencia independiente en analítica y gestión de la energía en Chile, con proyección a Latinoamérica, para que cada organización gestione su consumo eléctrico como un activo estratégico, predecible y bajo en emisiones. Y llevar después esa misma tecnología a la electromovilidad y a las redes inteligentes.
No vendemos energía ni plantas solares; instalamos equipos solo para medir. Nuestras recomendaciones responden solo al interés económico y operativo del cliente.
Traducimos pliegos tarifarios complejos en indicadores que se pueden gestionar, y enseñamos a leer la cuenta.
Cada informe se basa en mediciones continuas y en la normativa y los pliegos oficiales vigentes, y cada proyección se contrasta mes a mes con la cuenta real.
Avisamos antes de que un peak de potencia o una climatización mal programada encarezca la cuenta.
Medimos nuestro trabajo por la reducción neta del costo del cliente y el retorno de sus medidas de eficiencia.
La información de consumo del cliente solo se utiliza para su propio servicio.
Menos desperdicio es menos costo y menos emisiones. Predicamos con el ejemplo: nuestra infraestructura opera con energía solar propia.